Solamente a través de los otros seremos capaces de comprender y descubrir nuestra propia identidad.

Dos personajes se mueven en un espacio reducido. Uno invade el espacio que el otro debe vigilar y el dominio, el poder, la dependencia aparecen de manera brusca en un escenario ocupado por un banco y con una pantalla de cine que proyecta un fondo gris a modo de iluminación. Dominador y dominado, vigilante y vigilado deben cumplir con su función de manera diligente porque si no serán castigados y sufrirán las consecuencias. Cada personaje debe averiguar quién es el otro y la realidad se nos muestra viva en el escenario. Así las risas nacen de la contemplación de nosotros mismos en el espejo de las tablas, el humor de una realidad desnuda y viva.

Ahondemos con humor en la crisis actual, no solo económica, sino de valores y sentido de la vida. Siempre aparecen Bárbaros dispuestos a derribar los muros impuestos que cierran nuestro camino. Dos personajes solos en escena nos ayudan a aprender y disfrutar. La construcción dramática se nos hace natural, cercana en lo estético y verdadera con la risa como elemento inseparable de la ética en el proceso artístico. El viaje ha comenzado con el arte como excusa para percibir y acercarnos a la verdad: ya todos somos bárbaros.

Equipo artístico

ACTORES
Miguel Ángel Batista
Juan Carlos Tacoronte

TEXTO
«La llegada de los Bárbaros» de José Luis Alonso de Santos

FOTOGRAFÍA
Irene Balmori
Paula Fuentes

DISEÑO Y REALIZACIÓN DE VÍDEO
Luis Martín

DISEÑO CARTEL
ASYSMEDIA

DISEÑO Y REALIZACIÓN DE ILUMINACIÓN
Miguel Ferrera

PRODUCCIÓN ARTÍSTICA
Lucía Clavijo

PRODUCCIÓN EJECUTIVA Y AYUDANTE DE DIRECCIÓN
Antonio Fumero

ADAPTACIÓN Y DIRECCIÓN
Pedro Martín